El sociólogo Zygmunt Bauman es el autor del concepto «modernidad líquida» para definir el estado fluido y volátil de la actual sociedad, sin valores demasiado sólidos, en la que la incertidumbre por la vertiginosa rapidez de los cambios ha debilitado los vínculos humanos. Lo que antes eran nexos potentes ahora se han convertido en lazos provisionales y frágiles.

La modernidad líquida –como categoría sociológica– es una figura del cambio y de la
transitoriedad, de la desregulación y liberalización de los mercados. La metáfora de la liquidez –propuesta por Bauman– intenta también dar cuenta de la precariedad de los vínculos humanos en una sociedad individualista y privatizada, marcada por el carácter transitorio y volátil de sus relaciones.

El amor se hace flotante, sin responsabilidad hacia el otro, se reduce al vínculo sin
rostro que ofrece la Web. Surfeamos en las olas de una sociedad líquida siempre cambiante –incierta– y cada vez más imprevisible, es la decadencia del Estado del bienestar. La modernidad líquida es un tiempo sin certezas, donde los hombres que lucharon durante la Ilustración por poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición, se encuentran ahora con la obligación de ser libres asumiendo los miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta; la cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro.

Bauman no ofrece teorías o sistemas definitivos, se limita a describir nuestras
contradicciones, las tensiones no sólo social es sino también existenciales que se generan  cuando los humanos nos relacionamos.

Bauman

Se suelen agrupar las obras de Bauman en dos periodos, el de Varsovia (1957-1966) y el Leeds (1972 hasta hoy). Las del primer periodo han tenido escasa difusión. Y en las traducciones al castellano a veces se han editado muy tarde libros antiguos. He aquí una selección de títulos.

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